(BILBAO). ¡Cuánto tienen que aprender los futbolistas de sus compañeras! Y no nos referimos al nivel técnico, qué también (¡ja!), sino a la normalización de la diversidad sexual, entre otras muuuuuchas cosas. El sábado el Barcelona ganó la Champions (la copa de clubs más importante) ante OL Lyonnes; es decir, Mapi León ganó a su novia, Ingrid Engen. Sí, una pareja fue rival, sin dramas. ¿Os imagináis un futbolista que juegue contra su novio? Por aquí no nos hacemos una idea. Y eso que hay millones de hombres practicando eso que llaman el deporte rey, pero nada, heterosexualidad al canto. Sí, hay excepciones, lo contábamos en un artículo de 2017, pero poco ha cambiado el panorama en una década.
Unos días antes del partido, León y Engen, ambas defensas centrales y hasta el año pasado compañeras en el Barça, se grabaron un vídeo en el que explicaron que en los días previos a la final no iban a hablar nada de fútbol entre ellas y que no iban a tener piedad en el campo. Al acabar el partido se dieron un gran abrazo.
Por cierto, para seguir con el tema, ayer Alexia Putellas, una de las mejores futbolistas de la historia, anunció que dejaba el Barcelona. Ella ha sido una de las figuras destacadas para lograr mayor visibilidad y reconocimiento laboral del fútbol femenino y la primera que dijo aquello de #SeAcabó. No nos olvidemos de que plantaron cara al machismo en la Federación. “Si esto le sirve de guía a las niñas, habrá merecido la pena”, dijo entonces Putellas en el marco de la selección española. “El fútbol es un reflejo de nuestra sociedad, otro de los motivos que a nosotras nos empujaban a continuar con esta denuncia de tolerancia cero es que no queremos que se da en la sociedad. No queríamos marcar el precedente de ponerse de lado”, amplió.
Pues eso, ¡cuánto tienen que aprender los futbolistas de sus compañeras!

